jueves, 20 de marzo de 2008

Cuando amaba la lluvia y
me sacudía el viento fresco.
Cuando soñaba con ser libre
sin saber cómo volar.
Aprendí a tomar tus manos,
a adaptarlas a mi cuerpo,
a callarlas dulcemente
con tranquila devoción.
Pero hubo el fuego y
no evité esconder la sonrisa,
imitar los miedos y
decirme con mentiras
lo que ahora leo en mí:
"Ha muerto la alegría
y es muy tibia la condena
que hoy pago con tu cruz".

sábado, 15 de marzo de 2008

Arrullada en lo siniestro de tu calles
mido con la palma tus aceras,
tus huellas con la lengua
y mi vida con tu adiós.

Cuando haya tiempo...
Te arrimaré al silencio y
buscaré ahogarte en mis fronteras,
en el refugio de la mente,
al compás de la memoria.
Cuando haya luz...
Y vuelva la calma a la boca,
el temblor los dientes,
y un nuevo domingo para celebrar.
Cuando quiebre el miedo
y el sutil instante del no tiempo,
de la no palabra y del adiós.
Con tus vacíos,
con mis ganas...
Cuando haya tiempo,
cuando exista luz.

domingo, 9 de marzo de 2008

El peor de todos... los Shinattó!


Bengalí, o Benji, o Benjamín... Benjito!

¿Dónde estás?

Pata alzada...


La locura de estos días amenaza con volver...
-a enredarse entre las sábanas-.
Disfraz de hombre-gato.
Pata alzada.
Con encanto y perversión.

jueves, 6 de marzo de 2008


Y tuve un sueño.
Y también en él intenté morir.
(se abalanzaba a mi cabeza)
Me encontré humana en su destrucción.
...Y sola.
Sola de sueños,
sola de muertes,
sola de corazón.

Sentí mi arder en sus encantos,
en sus abrazos de habitación.
Pero fue solo un sueño
y en él me dejé partir.

Nuevamente cerré los ojos.
Quien me ama ya no existe.

Tuve un sueño,
y al igual que él,
no volverá por mí.